“La apatía social es una forma de hacer política”

¿Y a quién le sirve esa apatía?¿Cuánto de esa forma de hacer la política, se ha promovido en la ciudad y el país durante décadas?

Desde los territorios comunitarios que se cuelgan en estas montañas de la Zona Nororiental, vemos como muchas personas han asumido su “protagonismo” desde esa apatía política, dejándole el espacio de la vida pública a partidos o movimientos que se lucran de un poder dejado a merced de sus ansias.

Cuántas de esas mujeres y hombres se han decepcionado y se niegan a participar o incluso oír hablar de política. Se apartan de todo lo que suena a política, ellas y ellos han esperado cambios en la ciudad y en el país, pero se han desengañado muchas veces, al ver que la corrupción, el nepotismo, la baja calidad de las propuesta de gobierno son lo que impera, haciendo que todo siga igual, marginándose con su inteligencia y dejando que la política existente continúe tal cual.

NO QUEREMOS MÁS APATIA, queremos un “reencantamiento de la política”, donde las voces ciudadanas sean puestas en la agenda pública abierta y sincera, donde el tiempo de la escucha profunda tenga el tiempo de las realizaciones, que los programas de gobierno de los candidatos a la Alcaldía de Medellín 2016-2019 sean la certeza de esas propuestas hechas por la comunidad, que la gente sienta suyas la victorias del gobierno, que cada resultado sean un logro de la ciudadanía y no una catapulta de un mandatario para impulsarse a un cargo de mayor relevancia política.

QUEREMOS ENTENDER LA POLITICA como “el bien común”, el profundo sentido de ver realizados los sueños en plenos derechos de humanidad, que toda la población, niñas, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores, vean realizadas sus necesidades básicas insatisfechas, que el tiempo de la política sea un tiempo de felicidad real y concreta.

Para alcanzar este propósito sólo falta crear un escenario común, el de la ideas, el de la conversación, el del debate, el lugar para compartir sueños y aspiraciones, propuestas del mediano cierto futuro, lugares de la real transformación, con líderes, mujeres y hombres, seres pensantes, sujetos de derecho que representan organizaciones, comunidades, grupos poblacionales, seres de esperanza y luz, que desde estas montañas decimos: NO SOMOS SERES APÁTICOS, SOMOS SERES CON PROPUESTAS. Por tal motivo, promovemos la conversación pública.

Este documento, es un primer avance en cuanto a identificación de problemáticas y propuestas construidas participativamente por diferentes organizaciones y procesos comunitarios de la Zona Nororiental. Bienvenida la deliberación y la construcción colectiva. Desde el barrio también construimos ciudad.

La Alianza Zona-Nororiental de MedellínLos procesos de Planeación Local en la Zona Nororiental tienen antecedentes en El Plan Alternativo Zonal (PAZ), promovido por diferentes organizaciones comunitarias en 1994, así como en los procesos de movilización social frente a los derechos humanos y el territorio, desde experiencias de articulación como la Red de Organizaciones Comunitarias y la Red de Planes Zonales de Medellín.

La Alianza Zona-Nororiental de Medellín es una propuesta de articulación política (no electoral) entre cuatro organizaciones promotoras del derecho a la ciudad en este territorio; está conformada por la Corporación Con-Vivamos, la Corporación Cultural Nuestra Gente, la Fundación Sumapaz y la Corporación Mi Comuna.

Esta articulación tiene como propósito fortalecer procesos de organización, movilización e incidencia política de los sectores populares en temas estratégicos de la ciudad, a través de la construcción de propuestas de transformación social que tengan en cuenta la generación de condiciones de vida digna, el derecho a la ciudad y el fomento de la cultura viva comunitaria.

En el tiempo reciente, la Alianza ha estado vinculada al proceso de discusión pública del Plan de Ordenamiento Territorial. De la misma manera, dentro de su agenda tiene priorizados asuntos como la Revisión del Sistema Municipal de Planeación y la formulación e implementación de la Política Pública de Participación Ciudadana, la veeduría y seguimiento a los macroproyectos urbanos que se implementarán en la Zona Nororiental (Río Norte, Borde Urbano Rural Nororiental, Proyecto Urbano Integral de Ladera Nororiental), la realización de procesos de construcción colectiva del conocimiento y la construcción de propuestas comunitarias para la incidencia política.

La Zona Nororiental de Medellín ¡100 años!

1920 es la fecha icónica que marca el hito de construcción de la zona, con la generación de barrios para obreros con barrios como Aranjuez, Manrique Central N°1 y Campo Valdés, Berlín (Naranjo, 1992), (Melo, 2016). Tres décadas más tarde, inicia el ciclo de migración del campo que potenciaría el crecimiento informal de la ciudad, principalmente concentrado en la nororiental, del barrio Villa del Socorro para arriba todo fue autoconstruido (Estrada & Gómez, 1992). Se ha pasado por diferentes ciclos de crecimiento informal, las décadas de los 60´s y 70´s, luego la más reciente, a partid de los años 90´s que se mantuvo con mayor énfasis hasta mediados de la primera década del presente siglo. Aquí se fue acumulando la segregación territorial, la exclusión social, el empobrecimiento, el abandono estatal.

Varios han sido también los ciclos de violencia que ha padecido de manera particularmente intensa la Nororiental. Los años 80´s mostraron su peor cara con la proliferación de pequeños combos armados ilegales, los cuales se vinculaban al brazo armado del narcotráfico, en una guerra que se extendería hasta los años 90´s, dejando crímenes, masacres, desapariciones, estigmatización y mucho dolor en los barrios de la Nororiental. Paralelamente iba avanzando la estrategia de urbanización del conflicto por parte de diferentes guerrillas, que crearon grupos de milicias urbanas, la mayoría de las cuales terminaron en procesos de reincorporación luego de procesos de negociación con diferentes instancias del gobierno local y nacional; o fueron aniquiladas o cooptadas por los grupos de delincuencia y el paramilitarismo. Por su parte, para la década de los 90´s y hasta inicios del nuevo siglo, el paramilitarismo se tomó a sangre y fuego la ciudad, cuya confirmación vino luego del proceso de desmovilización, cuando de la mano del narcotráfico se hicieron al poder sobre la ilegalidad en la ciudad. A partir de entonces, asistimos a la presencia de grupos armados ilegales, la mayoría de ellos articulados a estructuras narcotraficantes ligadas al paramilitarismo. Todo ese proceso ha dejado heridas y dolores muy intensos en la Nororiental.

Pero la Zona Nororiental también ha sido espacio para la esperanza, la resistencia civilista y la lucha por la vida digna: la autoconstrucción popular de barrios, la teología de la liberación, la cultura popular y el folclor, el deporte, las artes, la planeación alternativa zonal, la planeación local del desarrollo, la movilización, la participación, y la irreverente rebeldía son muestra de ello. Confirmando una y otra vez que, a pesar de todo el abandono, la exclusión y la segregación, esta ciudad también es nuestra.

Alcanzar el centenario, a pesar de todas las dificultades, sin duda debe ser motivo de celebración, toda una muestra que la lucha por la vida digna prevalece; y una oportunidad hermosa para la memoria, la consigna, el convite, el festejo, el recogimiento reflexivo por el pasado y sus manifestaciones en el presente. Casi nunca se cumplen 100 años, debe ser un motivo. A un siglo de lucha, resistencia y vida en los barrios de la Nororiental, presentamos nuestra Agenda Nororiental para Medellín.

Agenda de la Nororiental para Medellín

Desde la autonomía y la pluralidad, las organizaciones sociales y comunitarias articuladas en la Alianza Zona-Nororiental, le proponemos a la ciudad de Medellín desarrollar políticas basadas en la construcción colectiva de lo público para la paz, en materia de:

  1. Paz territorial.
  2. Participación, gobernanza y gobernabilidad.
  3. Territorio y hábitat popular.
  4. Desarrollo local y economía solidaria.
  5. Cultura Viva Comunitaria.
  6. Derechos humanos de las mujeres.
  7. Derechos humanos de la niñez.8. Comunicación comunitaria.

1. Paz territorial

En Medellín, por lo menos una de cada 16 personas (seis de cada 100) ha sido víctima directa del conflicto armado y de las violencias asociadas. No es ningún secreto que un porcentaje mayoritario de los barrios populares autoconstruidos en Medellín, están hoy habitados por víctimas del conflicto en Colombia, quienes ante la necesidad debieron encontrar la manera de reconstruir sus vidas, autoconstruyendo sus barrios y organizándose de manera autónoma.

Territorios populares como la Zona Nororiental han padecido con particular crueldad el conflicto y la violencia. De acuerdo con el Observatorio del Centro Nacional de Memoria Histórica y la Unidad para Atención y la Reparación Integral de Victimas (UARIV), entre 1980 y 2014 en la capital antioqueña se registraron 921 masacres que dejaron 1.175 víctimas.Desde los años 80 este territorio ha perdido generaciones de jóvenes que son víctimas o victimarios debido a la presencia de grupos armados ilegales, pero también porque la inversión social no ha sido suficiente, se han instalado discursos que promueven el odio, la polarización ha pasado a ser parte de la cotidianidad, y la segregación sigue dejando sin oportunidades a las y los jóvenes.

En la Nororiental han tenido presencia insurgencias, milicias urbanas, paramilitares y bandas asociadas al narcotráfico. A la vez, se han desarrollado distintos procesos de paz, que han derivado en la desmovilización y reincorporación. Pero a pesar de las políticas de seguridad y las iniciativas de paz, las violencias se han reconfigurado y permanecen latentes. Siguiendo las cifras presentadas por el Sistema de Información para la Seguridad y la convivencia (SISC), en el 2016 se presentó una reducción significativa de la violencia homicida en la ciudad con respecto al promedio de los últimos 10 años, pero preocupa su crecimiento gradual desde ese entonces. En 2016 fueron 544 asesinatos, en 2017, 582; en 2018, 634; y en 2019, hasta el 6 de septiembre, iban 451, 12 más que en el mismo periodo del año anterior. A su vez, es alarmante que aproximadamente 25 mil personas hayan sido asesinadas en Medellín entre 2001 y 2019.

Queremos ser un verdadero territorio de paz, para eso se hace necesario esclarecer las graves violaciones a los derechos humanos y del derecho internacional humanitario que se han dado en la Nororiental. Es importante revisar las responsabilidades colectivas, el impacto humano y social, las afectaciones a la democracia local, las causas estructurales y los factores que han determinado la continuidad de las violencias. En particular, se debe analizar a profundidad problemáticas tales como el narcotráfico; el desplazamiento intraurbano; el reclutamiento, uso y utilización, y explotación sexual y comercial de niñas, niños y adolescentes; las afectaciones a las mujeres; y la militarización de la vida y los territorios.

La Nororiental también ha sido epicentro de vida, de organización comunitaria, movilización social e incidencia política. Las comunidades se han articulado en torno al arte, la cultura, el deporte, la educación, la economía solidaria, el desarrollo local, la planeación participativa y la construcción del territorio. Esto ha servido para resistir al impacto devastador de la violencia, y ha aportado a la construcción colectiva de lo público, ha construido sociedad, al permitir que niñas, niños, adolescentes, jóvenes, mujeres y hombres, sean protagonistas de procesos de transformación social en la Zona y la ciudad.

Por eso sabemos que para la construcción de paz, una agenda política local frente al tema debería incluir tanto la implementación de los Acuerdos de Paz, como el desarrollo de políticas que garanticen el derecho a la ciudad, que propendan por el fomento de una cultura viva para la convivencia y la participación, el tratamiento no violento de los conflictos, la vivencia de los derechos humanos, el esclarecimiento de la verdad, la reconstrucción de la memoria, el reconocimiento de las víctimas, el acceso a la justicia, la reparación integral, la lucha contra el narcotráfico, y la construcción de alternativas para la superación de la miseria, el empobrecimiento y la exclusión.

Propuestas[1]:

Propiciar ejercicios comunitarios de construcción territorial de paz:

  • Es relevante reconocer y promover las iniciativas de paz gestadas en los territorios por parte de las mujeres, las juventudes, la niñez y las organizaciones comunitarias.
  • El año pasado la Alcaldía de Medellín adoptó el Protocolo de prevención del reclutamiento, uso y utilización de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados ilegales. Sin embargo, en el informe de rendición de cuentas de la administración en el 2018 solamente se lograron atender 46 casos. Se debe fortalecer la implementación de dicho protocolo en la ciudad y mejorar la articulación entre gobierno y sociedad en rutas de prevención, atención y eliminación de esta problemática.
  • Hay que continuar profundizando las políticas y procesos de memoria que se vienen gestando por parte de la institucionalidad y la sociedad civil. Así pues, es necesario resignificar los imaginarios de verdad y memoria a través de acciones creativas de profunda escucha, palabra activa y transformadora; promover iniciativas de memoria y verdad, mediante acciones que permitan sanar a las víctimas y victimarios desde los actos simbólicos y los lenguajes poéticos; y potenciar la iniciativas de reconciliación, convivencia y paz que las organizaciones comunitarias y culturales desarrollan en el territorio.
  • Garantía y protección a la labor de defensoras y defensores de derechos humanos en Medellín.
  • Garantía y protección de líderes y lideresas sociales y comunitarias.
  • Fortalecimiento de organizaciones sociales de base y su incidencia en el territorio.

Adoptar y desarrollar la reparación territorial alternativa[2]:

  • Reconocimiento de la memoria y la autoconstrucción popular del territorio.
  • La autoconstrucción de barrios y la auto-organización comunitaria son formas de auto-reparación. Se debe contemplar la necesidad de pensar en formas complementarias y alternativas de reparación en la ciudad, para lo cual proponemos la Reparación Territorial, retomando elementos como la Integración Local de las víctimas a la ciudad.
  • Reconocer el mejoramiento barrial como una reparación territorial alternativa.
  • Propiciar el derecho a la permanencia en el territorio, en condiciones de dignidad.

Implementación y fortalecimiento del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición:

  • Garantizar que las víctimas en Medellín accedan al Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición, y facilitar el trabajo de este Sistema, conformado por La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición; la Jurisdicción Especial para la Paz; y la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas; tal como lo dicta el punto 5 sobre víctimas en el Acuerdo de Paz. Estas instancias son fundamentales para garantizar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación.
  • Garantizar el funcionamiento y la interlocución con el Consejo Territorial de Paz, Reconciliación y Convivencia, tal como lo dicta el decreto nacional 885 de 2017 para los diferentes niveles territoriales, valorándolo como órgano consultivo y asesor en materia de construcción de paz, reconciliación, convivencia y no estigmatización.
  • Fortalecer la implementación del plan piloto de búsqueda de personas dadas por desaparecidas en la ciudad y asumir compromisos frente al esclarecimiento de lo ocurrido en la Escombrera, la Arenera y otros sectores de la ciudad. Uno de los asuntos a resolver es hallar las personas desaparecidas en el marco de las operaciones militares ocurridas en la Comuna 13, de las cuales las organizaciones de víctimas han aportado evidencia de su ubicación en las zonas de la Arenera y la Escombrera.
  • Medellín ha desarrollado procesos anteriores de desmovilización y reincorporación: la desmovilización de las milicias populares en los años noventa y la desmovilización de grupos paramilitares como el Bloque Cacique Nutibara. Actualmente, hay más de 250 excombatientes de FARC que se encuentran en proceso de reincorporación después de cumplir con el proceso de dejación de armas en las Zonas Veredales Transición de Normalización. Es fundamental el compromiso del próximo gobierno y la ciudadanía con este proceso de reincorporación.

2. Ciudadanías implicadas: participación, gobernanza y gobernabilidad

La participación es el principio fundante de la legitimidad del ejercicio de la política. Medellín es una ciudad construida a varias manos, una conversación entre diversas voces. En este marco, las organizaciones sociales y comunitarias, urbanas y rurales, hemos aportado en la construcción política de la ciudad. Antes de ser reconocidos por el gobierno y de ser incluidos en las políticas públicas, los planes de desarrollo local surgieron en Medellín como procesos comunitarios de identificación de problemáticas y generación de propuestas de transformación social desde las comunidades en los territorios. El Plan Alternativo Zonal (PAZ) en la Nororiental es muestra de ello.

En ese sentido, reivindicamos el reconocimiento e interlocución con las organizaciones sociales y comunitarias, urbanas y campesinas. No puede existir una sola perspectiva de la visión de desarrollo, se requiere del reconocimiento de las múltiples lecturas que se han generado desde los procesos de organización y participación. El caleidoscopio del desarrollo, para ser incluyente y equitativo, debe dialogar con las visiones construidas políticamente en los diferentes territorios.

Se requiere un balance político de la participación social y comunitaria, pues consideramos que si bien se han dinamizado políticas en este campo, su alcance ha sido limitado y restringido. En temas estratégicos de ciudad, como el ordenamiento territorial, el gobierno se ha centrado en dinámicas de socialización y legitimación, más no de consulta, inclusión y decisión. A su vez, en escenarios como el Presupuesto Participativo se presentan procesos de institucionalización, corporativización y cooptación de liderazgos. Igualmente, la presencia de actores armados continúa siendo una amenaza para la vida y la integridad física de los liderazgos comunitarios.

Teniendo en cuenta lo anterior, planteamos el fortalecimiento de los procesos comunitarios y sociales desde unas ciudadanías implicadas en la defensa de la vida y la construcción de lo público para la paz, a través de las siguientes propuestas.

Propuestas

Democratizar la Democracia. Democracia para tod@s, lo público para tod@s:

  • Propiciar y proteger la participación activa e incidente en lo público, de manera que se permita el fortalecimiento del Estado Social y de Derecho, dese la construcción colectiva de lo público.
  • Fomentar la cultura de la participación, más allá de los escenarios políticos institucionales. La participación no se puede limitar a los ejercicios de priorización de recursos o definición de proyectos de corto plazo, necesitamos recuperar la visión estratégica de la ciudad, así como los ejercicios de construcción desde lo cotidiano, desde los procesos organizativos, de movilización e incidencia; que ésta sea la posibilidad de transitar de una participación efímera y ficticia a una participación real con trasfondo social y comunitario. Para ello se requiere del gobierno local el facilitar e incentivar la exploración de modelos de participación a nivel local, con autonomía territorial.

Programa integral de fortalecimiento del tejido social, la organización comunitaria y la construcción de paz en Medellín:

  • Fortalecimiento de lo comunitario, como forma de reparación colectiva, donde pueda existir: Organización y participación para la construcción conjunta y articulada de políticas públicas.
  • Reconocer lo comunitario, territorial y popular como parte de la identidad colectiva. Incluir en los principios los enfoques de género, diferencial, diversidad, intergeneracional y de derechos, que sean transversales al Plan de Desarrollo Municipal, y vigilar que así sea.
  • Generar procesos de interlocución política con las organizaciones sociales y comunitarias de la ciudad.
  • Aportar a la consolidación del sector comunitario como actor comprometido con la construcción de ciudad. Propiciar ejercicios de participación incidente desde la ciudadanía activa, para diseñar y realizar proyectos de intervención territorial, con asuntos puntuales como asambleas barriales y consultas previas.

Formulación e implementación de política pública de participación ciudadana:

  • La política pública de participación ciudadana debe articular los recientes avances de la Ley Estatutaria 1757 de 2015, según la cual se dictan disposiciones en materia de promoción y protección del derecho a la participación democrática.
  • Esta política pública se debe soportar en el proceso de reglamentación del Sistema Municipal de Planeación, incluyendo y desarrollando de manera transversal los niveles, instancias y mecanismos de promoción y protección del derecho a la participación.
  • El Acuerdo 48 de 2014, que define el Plan de Ordenamiento Territorial para Medellín, establece un sistema transversal de participación en el ordenamiento territorial. Es fundamental reglamentar e implementar el Sistema Participativo e Institucional, en tanto involucra la gestión de los instrumentos del ordenamiento territorial, la gestión del conocimiento y la participación, el seguimiento y control a las curadurías.
  • Evaluar el programa de Planeación local y Presupuesto participativo. Los espacios de participación institucional no se pueden restringir al Presupuesto Participativo, no se tiene claridad frente a los roles de los actores locales en el marco del Sistema de Planeación. Se necesita un debate público sobre el proceso de contratación e implementación de las iniciativas priorizadas.
  • Desarrollar un sistema de información pública y de acceso público, que permita registrar y monitorear los beneficiarios y los beneficios de las diferentes políticas aplicadas en el territorio.
  • De manera complementaria se debe generar una política de legalidad que sirva para dar garantías para la participación, en contra de la influencia, el constreñimiento y las presiones que pudieran generar el accionar delincuencial y el control territorial de grupos armados ilegales.

Reglamentación del Sistema Municipal de Planeación:

  • El Sistema Municipal de Planeación debe además tener una estructura de desarrollo y gestión donde se incluyan por lo menos tres niveles: Organización y participación; Formación; Seguimiento y evaluación. Que además incluya un sistema de información pública y de libre acceso.
  • Articular estas propuestas al Sistema Municipal de Planeación, de manera que se haga funcional y permita la articulación de lo municipal (Plan de Desarrollo Municipal, Plan de Ordenamiento Territorial) y lo local (planes de desarrollo local, experiencias territoriales de construcción socia del habitad popular).
  • Es importante retomar los conceptos emitidos por el Concejo Territorial de Planeación en cuanto a la articulación del Sistema, la realización de ejercicios territorializados de inversión, el reconocimiento de planes temáticos y sectoriales, la promoción de propuestas pedagógicas, el fomento a la participación política, y el establecimiento de instancias comunitarias de decisión política local tales como las Asambleas Zonales y Comunales, además del establecimiento de instancias de consulta local con organizaciones sociales y procesos comunitarios en los territorios.

Participación en el ordenamiento territorial de la ciudad:

  • No perder de vista el enfoque territorial, de preservación de las relaciones sociales, reconocimiento del derecho a la ciudad, la valoración de la comunicación, la conservación de la memoria y el principio de consulta previa.
  • Darle una dimensión real a la participación social y comunitaria en los pactos de ciudad y las veedurías ciudadanas en el proceso de formulación e implementación de los macroproyectos, y demás proyectos urbanísticos.
  • Incluir las organizaciones sociales, las veedurías ciudadanas y los procesos comunitarios en los comités directivos de los macroproyectos.
  • Transparencia en decretos que reglamentarán la implementación del POT, tanto en su discusión como en la formulación e implementación.

3. Territorio y hábitat popular

Desde la Zona Nororiental entendemos la ciudad de Medellín como una construcción colectiva que también es nuestra, y donde la cultura popular está viva, es el alma del territorio y la expresión de nuestra identidad. Así como el territorio es la construcción social que habitamos, y sus múltiples formas, asimetrías y desigualdades dan cuenta de nuestras historias y de nuestras luchas.

Por ello reivindicamos el derecho a la ciudad, el fortalecimiento y cualificación de la construcción social del hábitat popular y el acceso a los beneficios del desarrollo urbano, sin exclusiones y con garantías de no expulsión. Para encauzar esfuerzos públicos, populares y comunitarios en atender debidamente la precariedad en el derecho a la vivienda digna y adecuada, y evitar el impacto negativo que generan los megaproyectos del modelo de ciudad sobre la población empobrecida (despojo, exclusión, reproducción de la injusticia socio-territorial, negación de los beneficios producidos por el desarrollo urbano).

Y proponemos la articulación entre la construcción social del hábitat y el ordenamiento territorial para la generación de modelos alternativos de ciudad, incorporando el enfoque popular comunitario y de desarrollo comunal al ordenamiento del territorio en el Municipio. Todo ello como insumo y práctica para la construcción de visiones de ciudad donde se reconozca el valor de lo popular, y que por tanto surjan de la realidad territorial concreta, donde se potencien las capacidades que de hecho tienen los sectores comunitarios y sociales para la construcción de ciudad y de sociedad.

Propuestas:

Desarrollar políticas de protección a moradores y de regulación a la intervención urbanística en los territorios populares:

  • Desarrollar e implementar una política de protección a moradores, donde de acuerdo a la constitución y la ley, la consulta previa a las comunidades sea asumida como un requisito indispensable para la construcción de nuevas infraestructuras públicas en barrios y comunas, con fácil y constante acceso a la información del proyecto y sus posibles impactos, y con garantías de no despojo y alternativas de vivienda digna.
  • Desarrollar e implementar una política de regulación a la intervención urbanística en los territorios populares, que sirva de límite a los abusos de los entes públicos y privados en la realización de obras relacionadas con proyectos urbanos públicos y de proyectos inmobiliarios o comerciales privados o mixtos.
  • Desarrollar e implementar mayor control al incremento abrupto y desmesurado en cargas tributarias relacionadas con la vivienda; así como de los abusos especulativos del sector público y privado en el precio del suelo y de la vivienda.

Implementar política de mejoramiento integral de barrios:

  • Mejoramiento integral de barrios, priorizando la legalización de predios, la mitigación del riesgo, el mejoramiento integral de la vivienda con acceso a servicios públicos domiciliarios y el mejoramiento del hábitat; para de esa manera avanzar en la garantía, protección y respeto pleno de los derechos relacionados con la vivienda y el hábitat; partiendo de garantizar la seguridad jurídica de la tenencia de la vivienda, pasando de ser dueños por posesión a ser propietarios con plenitud de garantías.
  • Atender el déficit cuantitativo de vivienda, generando programas que realmente permitan el acceso para las personas que viven en estratos 1 y 2, atendiendo a los principios de gastos soportables y asequibilidad, según la normatividad vigente sobre el derecho a la vivienda digna y adecuada.
  • Una política de atención y provisión de vivienda digna y adecuada para los desplazados del campo a la ciudad y para las víctimas de desplazamiento forzado intraurbano. De lo contrario, la expansión de la ciudad en condiciones de miseria seguirá siendo incontrolable.
  • Revisar el POT, poniendo en consideración el desmonte de la figura de macroproyectos de borde, por ser inviables técnica y financieramente.
  • Desarrollar estudios de riesgo, ambientales, de predios, y demás estudios necesarios para la formulación de Planes de Legalización y Regularización Urbanística.
  • Que se realicen estudios micro-zonificados del riesgo para determinar el nivel real de éste, y en esa medida identificar las zonas mitigables y las que servirían para reubicaciones en sitio; además, que se desarrollen obras para el control y gestión de desastres.
  • En caso que sea estrictamente necesaria la reubicación, que ésta sea en sitio y en condiciones de dignidad, adecuación geoespacial y cultural. Donde de manera complementaria y paralela, mientras se da el proceso de reubicación, se desarrollen medidas de alerta y atención inmediata que permitan prevenir desastres, donde los costos de arriendo, servicios públicos y trasteo sean asumidos con recurso público por la administración municipal.
  • Formular, adoptar, revisar e implementar Planes de Legalización y Regularización Urbanística, destinando para ello los recursos necesarios.
  • Revisar el Macroproyecto Río Norte, y cambiar el tratamiento de renovación para los barrios del costado oriental del río, reformulando los improcedentes Planes Parciales por Planes de Legalización y Regularización Urbanística, debido a las graves afectaciones sociales que no hacerlo traería para este sector de la ciudad.
  • Que parte de la inversión requerida para todo esto sea también solventada por los gremios económicos, principalmente inmobiliario, constructor y financiero a través de la regulación de la especulación en los costos de la vivienda y el suelo. Por ser estos los grandes beneficiarios de la riqueza generada en la construcción del actual modelo de ciudad, y como una manera de avanzar en la generación de equidad.
  • La construcción de obras del Jardín Curcunvalar-Cinturón Verde no puede seguir representando zozobra para los habitantes, que temen el despojo de sus casas.
  • No queremos obras faraónicas que después son abandonadas. El ordenamiento del territorio debe regular el abandono y descuido de las obras públicas, para que no pase lo de la Biblioteca España, que hoy está abandonada, deteriorada y en condiciones que afectan la seguridad.

Fortalecimiento de la construcción social del hábitat desde el reconocimiento de la diversidad cultural y el desarrollo local:

  • El desarrollo de una política de generación de empleo para quienes habitan los territorios, para que puedan efectivamente solventar los costos que subyacen de la formalización de predios y de los servicios públicos domiciliarios. Para que dichos mejoramientos barriales no signifiquen la expulsión del territorio debido a factores económicos.
  • Generación y adecuación de corredores culturales basados en la construcción del hábitat popular y el urbanismo participativo.
  • Construcción, adecuación y desarrollo de obras o proyectos de movilidad para barrios de la parte más alta de la Zona Nororiental (comunas 1 y 3), que permitan conectar con la centralidad de la ciudad.
  • Generar una política de desconexión cero de servicios públicos domiciliarios, donde en los casos de desconexión y ante los límites que plantea la normatividad, se permita que EPM realice un cobro normal en la factura, pero para evitar la desconexión, que estos sean cubiertos con recursos de la Fundación EPM, estableciendo el pago para ese beneficio con trabajos sociales, el acompañamiento de las organizaciones sociales y comunitarias legalmente constituidas en el territorio y bajo el control de los entes públicos correspondientes.

4. Desarrollo local y economía solidaria

La propuesta principal en este sentido es el desarrollo de una política de cualificación de capacidades y generación de oportunidades desde la redistribución de riqueza acorde a la constitución y la ley, el acceso a la educación superior con calidad, la generación de ingresos y una economía solidaria que sirvan como complemento a los procesos organizativos a nivel comunitario y popular y como alternativa a la cultura empresarial en el entendido que no todos podemos o queremos ser empresarios.

El foco debe estar en avanzar en la superación de la pobreza y la disminución de la inequidad y atender la precariedad de las condiciones de vida, generando una economía familiar estable y empleo digno.

Propuestas:

Mayor inversión pública en los territorios de mayor pobreza y vulneración de derechos, a partir de la redistribución de la riqueza para avanzar en la generación de equidad y la superación de la pobreza:

  • Aplicar la normatividad vigente que permite regular los asuntos relacionados con la acumulación de riqueza, para que se convierta en inversión pública que priorice los sectores más empobrecidos, a partir de un mayor control, eficiencia y eficacia en el recaudo de impuestos relacionados con la riqueza y las cargas urbanísticas inmobiliarias y financieras, regulando con mayores gravámenes las plusvalías.
  • Financiación de una política de vivienda digna, gratuita y de calidad, la conexión a servicios públicos domiciliarios y el mejoramiento integral de los barrios, manteniendo con atención el principio constitucional de asequibilidad y gastos soportables.

Fortalecimiento de una política de educación de calidad:

  • Educación superior de calidad completamente gratuita y con apoyo de sostenimiento que priorice a los mejores bachilleres que sostengan sus buenos rendimientos académicos. Que de manera complementaria el sector privado y el público se comprometan para que una vez graduados, se les priorice el acceso a puestos laborales.
  • Fortalecer los programas de becas existentes, posibilitando el acceso a todas las carreras y en todas las universidades públicas en la ciudad; además, crear un sistema de accesibilidad para estudios de posgrado en la ciudad.

Renovación y fortalecimiento de la política de planeación local del desarrollo:

  • Evaluar la planeación local del desarrollo, para identificar debilidades, bondades e impactos.
  • Generar una renovación y fortalecimiento de la política de planeación local del desarrollo, a partir de la preparación de la siguiente generación de planes locales.
  • Crear una nueva generación de planes locales de desarrollo territorial, que permitan articular los anhelos comunitarios con el desarrollo de la ciudad, el ordenamiento territorial, la gestión de riesgo de desastres, impulsar el mejoramiento barrial, fomentar la organización comunitaria y acercar la institucionalidad pública a los barrios.
  • Incentivar las organizaciones sociales para que impulsen la generación de planes locales de desarrollo.

Fortalecimiento del cooperativismo y la economía solidaria en las comunas, como estrategia para la generación de oportunidades económicas y la construcción de comunidad:

  • Incentivar la generación de cooperativas económicas articuladas zonalmente, que operen bajo la lógica clúster pero con enfoque territorial, con facilidades para el crédito, la asistencia técnica y la formación económica aplicada a las necesidades locales.
  • Fomento y fortalecimiento de la economía solidaria a nivel local, donde se articulen esfuerzos y recursos públicos y de la banca cooperativa, con las capacidades organizativas y territoriales en las comunas.
  • Crear condiciones presupuestales y políticas que permitan el surgimiento, sostenimiento y fortalecimiento de organizaciones sociales y comunitarias que para construir sentidos de comunidad y tejido social. En el entendido que los procesos sociales y comunitarios son herramientas fundamentales en los procesos de inclusión, liderazgo, autonomía y empoderamiento, necesarios en la construcción de la paz en las comunidades.

5. Zona Nororiental un Escenario de Cultura Viva Comunitaria

Desde la zona nororiental entendemos la ciudad como organismo vivo, ciudad donde la cultura cura. La ciudad con un verdadero sentido de humanidad, una ciudad que somos capaces de reconocer. Como dice Celio Turino, exsecretario de Ciudadanía Cultural del Ministerio de Cultura de Brasil, “no hay como transformar la sociedad sin fortalecer la cultura, y no hay como pensar la cultura sin hacer una interface con la educación”, esto se viene haciendo, hay que fortalecerlo con absoluta confianza.

La cultura y la educación son procesos que deben implementarse articuladamente, es por ello que en las escuelas de Medellín habitan otras memorias, las de la maestra y el maestro creador, los que hacen amar la vida, que prenden la alegría plena del aprender y enseñar, aquellos que hacen posible que volvamos a pasar por el corazón eso de ir a la escuela por los caminos de la vida. Una Medellín educadora debería tener más y mejores condiciones para el fomento de las Culturas Vivas Comunitarias.

Teniendo en cuenta esto, entendemos las Culturas Vivas Comunitarias como “una acción sinérgica (…) Esta asume la cultura como un proceso vivo y dinámico en el que las personas se conciben como protagonistas y donde se asume la responsabilidad que tienen los seres humanos para contribuir al mejoramiento de sus condiciones de vida y las de su entorno, entendiendo que la cultura es transdimensional e interdependiente, que sus diversas formas contienen en sí misma un deseo de incidir en trasformaciones humanas, sociales, políticas, éticas, estéticas, ambientales, educativas, económicas”.

Desde estas perspectivas retomamos las siguientes propuestas de los planes de cultura y desarrollo local de las comunas que integran la Zona Nororiental.

Propuestas

Infraestructura cultural y espacio público:

  • Construir zonas de circulación, de encuentro, de reunión, de disfrute, de aprendizaje, con accesibilidad universal (considerando a los ciudadanos en condición o situación diferencial). Espacios orientados a cada generación, pero también intergeneracionales. Construir una amplia infraestructura cultural, en instituciones educativas, centros culturales, bibliotecas, centros de comunicación y sitios de memoria.
  • Fortalecer las sedes de las organizaciones ciudadanas existentes y generar nuevas.
  • Se sugiere en una de las laderas de la comuna la instalación de un teatro al aire libre, aprovechando la pendiente del lugar, que sirva como escenario referente para la ciudad.

Vinculación de la educación con la cultura:

  • Habilitar los colegios para que se conviertan en centros de educación y cultura, permitiendo que se conviertan en espacios abiertos a la comunidad en la noche y el fin de semana, como espacios de expresión artística, debate cultural, de memorias comunitarias y en complemento e interconexión de las casas culturales del barrio, la biblioteca comunitaria, la emisora comunitaria, el ensayadero se tornen espacios de creación como un avance en la comprensión de la sana y óptima mezcla de usos en el territorio.
  • Creación de planes de educación básica y secundaria con enfoque territorial para las comunas, incentivando la generación de circuitos de conocimiento, cultura y deporte, desde el trabajo en red entre instituciones educativas para la optimización de recursos educativos y de las instalaciones.

Memoria y patrimonio:

  • Recuperación de la memoria histórica y la identidad comunitaria. Que se recopile la historia cultural, social, territorial y la memoria del conflicto y la violencia de la Zona Nororiental, para difundir y generar un museo interactivo, que incluya además productos audiovisuales y radiales que narren el territorio y sus personajes.
  • Trabajar con base en una ética para la cultura comunitaria, la vida y la construcción de paz.
  • Fortalecer la convivencia y la construcción de confianzas, resignificando la vida como valor, trabajar la verdad y la memoria para la sanación y la necesidad de generar condiciones de no repetición.

Formación, gestión y mediación cultural:

  • Estrategias permanentes de formación, capacitación y profesionalización en gestión y mediación cultural a los líderes culturales del territorio y a docentes comprometidos con la mediación cultural en sus instituciones educativas.

Arte para la transformación social:

  • Fomentar las artes con fines expresivos (arte como fin) y pedagógicos (arte como medio), pero además como posibilidad laboral para los creadores, por lo que se deberán considerar todos los elementos de la cadena de valor: formación, creación, producción, difusión, circulación y apropiación social, además de políticas de sostenibilidad.
  • Generar condiciones y oportunidades para organizaciones y procesos, tales como estímulos de creación y circulación, becas, festivales, entre otros, para todas las expresiones artísticas y sus diversas variantes.

6. Derechos humanos de las mujeres

Según las voces de las mujeres y lideresas que participaron en la construcción del Informe Participativo Afectaciones de las Violencias contra las Mujeres de la Zona Nororiental de Medellín y la Agenda Territorial de Paz de las Mujeres, recomiendan a la administración municipal desprivatizar de la violencia ejercida hacia las mujeres de la Zona Nororiental y de la ciudad de Medellín; refiriéndose a la necesidad de problematizar públicamente las agresiones que ellas viven en el ámbito privado (hogar), y en el ámbito público (territorio).

Al mismo tiempo, en las comunas se presentan condiciones de desigualdad, ausencia estatal y la presencia de actores armados ilegales agravan la situación. Estas condiciones sociales, más la cultura patriarcal existente a nivel local, zonal y municipal ponen a las mujeres en situaciones muy vulnerables. Por tanto, plantean la generación y/o complementación de políticas que posibiliten la educación, la recreación, la salud integral y su autonomía económica, lo cual implicaría que cada vez más mujeres tengan herramientas para la exigencia de sus derechos; esto es, que los gobiernos locales implementen normas, e incluyan políticas en favor de las mujeres en el Plan de Desarrollo Municipal.

Propuestas:

Implementar una política pública para la prevención y atención de las violencias basadas en género (Ley 1257 de 2008 y el Acuerdo 020 de 2011).

  • Es necesaria una formación pública que brinde herramientas necesarias para la prevención de las formas sistemáticas de violencias.
  • Generar estrategias de pronta respuesta a sus denuncias, y acciones oportunas que no las revictimicen.
  • En ese sentido, le corresponde al Estado generar y poner en funcionamiento políticas integrales que atiendan estás problemáticas eficazmente
  • Propiciar debates públicos sobre las actuales formas de afrontar la violencia y la inseguridad por parte del Estado, las cuales no están acordes a las necesidades reales de las mujeres y obligan a buscar alternativas.
  • Es necesario generar sistemas de información relacionados con la visibilización, promoción, prevención y atención en la defensa de los derechos humanos de las mujeres.

Las mujeres identifican la lucha por una vida libre de violencias como una necesidad que se relaciona directamente con la construcción de paz:

  • La desmilitarización del territorio, cuerpos y vida de las mujeres, teniendo en cuenta los efectos diferenciados que los conflictos armados han dejado en ellas.
  • Habitar un territorio en paz, en defensa de los derechos humanos de niñas, niños, adolescentes y las mujeres, promoviendo procesos de empoderamiento que faciliten su participación en espacios comunitarios y de construcción de paz.
  • La paz territorial debe ser vista como un derecho humano, una apuesta social- comunitaria y de participación política.
  • La protección y defensa de la Implementación de Proceso de Paz, como sujetas activas del desarrollo local, zonal y municipal, en aras de aportar a la equidad, justicia social y la transformación de la situación de las niñas, niños y mujeres de la zona y la ciudad.

7. Derechos humanos de la niñez

La agenda comunitaria de niñez sigue dirigiéndose al reconocimiento de Niñas, Niños y Adolescentes como sujetos de derechos y sujetos políticos. En tal sentido, la participación activa y propositiva de Niñas, Niños y Adolescentes, requiere superar el adultocentrismo y reconocer de manera coherente sus potencialidades, por fuera del enfoque familista, que le resta importancia, protagonismo y autonomía a Niñas, Niños y Adolescentes, en su ejercicio de construcción de ciudadanía, contando con la alegría y el amor como valores fundamentales de lo humano.

Genera preocupación la creciente afectación que están teniendo, los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres en cuanto a la garantía de los derechos humanos. Con respecto al riesgo de niños, niñas y adolescentes (NNA) se conoce que en “en la ciudad existe una semaforización para los casos de vulneración de los derechos, entre ellas la vinculación, reclutamiento, uso y utilización de NNA en Medellín. De los 583.944 (…) NNA que tiene Medellín, el 10% se considera que se encuentra en estado de vulneración por diferentes factores y la alcaldía sólo alcanza a atender el 1%” (Personería de Medellín, 2017, p 67).

Propuestas:

Dar continuidad y fortalecer la Política Pública de Infancia y Adolescencia de Medellín, e implementar el Plan Docenal:

  • Es necesario darle continuidad a los programas, planes y proyectos que han evidenciado ser efectivos en la garantía de los derechos de la niñez, particularmente por la legitimidad que otorgan los mecanismos de participación que se han implementado en su construcción, como es el caso de la Política Pública de Infancia y Adolescencia de Medellín, actualmente en proceso de reformulación, la cual recoge los conceptos fundamentales del Plan Docenal.
  • Implementar un mecanismo de adaptación pedagógica y comunicativa de la normatividad sobre niñez y adolescencia, acorde a la comprensión de Niñas, Niños y Adolescentes, para facilitar su participación activa y propositiva.
  • Se requiere de una estrategia potente para su difusión y, más que eso, una verdadera acción pedagógica para ampliar el conocimiento de la comunidad sobre las disposiciones que contempla, facilitando y promoviendo un verdadero proceso de apropiación.
  • Generar procesos de construcción de conocimiento frente a la problemática, y posibilitar la creación de observatorios en favor de los derechos de la niñez. Actualizar por lo menos cada dos años la caracterización fenomenológica de la ECSNNA y utilización a fin de mantener una lectura compleja y estratégica que permita la pertinencia en su prevención e intervención.
  • Realizar un diagnóstico que permita comprender cuales son los delitos contra la infancia y la adolescencia más recurrentes en cada territorio y crear medidas para encararlos.
  • Asegurar la inversión de recursos teniendo en cuenta diferentes realidades sociales, incluyendo el índice multidimensional de pobreza, el índice Gini, los territorios o comunas más vulnerables y en los cuales los NNA se ven más afectados por diversos tipos de delitos, entre los que se encuentren el reclutamiento, utilización y ESCNNA.
  • Fortalecer las rutas de promoción, prevención, atención y seguimiento de ESCNNA, reclutamiento y utilización, teniendo en cuenta los factores protectores y factores de riesgo que se hallan en las familias, la escuela y el barrio, muchos de los cuales, fueron revelados en los diálogos de saberes con NNA.
  • Crear programas para favorecer los factores de protección y que aborden temáticas referenciadas por NNA como autoestima, capacidades creativas, resiliencia, talentos e intereses, información y conocimiento, participación, autonomía, entre otras, que les permita tener criterios y acciones de autocuidado.

Protección y cuidado para las niñas:

  • Desde nuestro enfoque de interacción, consideramos que hacer realidad el interés superior del niño y de la niña, como lo establece la legislación actual, pasa por la visibilización de la niña como sujeto que sufre en mayor medida las vulneraciones cometidas contra los derechos de la niñez, de manera que este reconocimiento sea el primer paso para revertir esta situación.
  • Atender las víctimas de explotación sexual bajo una perspectiva o enfoque de género, entendiendo la explotación sexual como un tipo de violencia basada en género.

Educación de calidad para la niñez:

  • Elevar la calidad de la educación en cada uno de sus niveles.
  • Garantizar la canasta educativa.
  • Que se consolide la jornada única para las Instituciones Educativas.
  • Construir más instituciones educativas, y mejorar la infraestructura de las instituciones educativas existentes con más ludotecas y más bibliotecas.
  • Reducir el número de estudiantes por grupo.
  • Ampliar la oferta de actividades extracurriculares, artísticas, deportivas, culturales.
  • Adaptar el mobiliario público a las necesidades de Niñas, Niños y Adolescentes.
  • Complementar la educación desde una comprensión integral, mejorando la calidad de vida de las familias (alimentación, agua potable, vivienda digna, recreación).

Creación de la Secretaria de la Niñez:

  • Para realizar las anteriores propuestas no es suficiente con la Secretaria de Educación ni la Unidad de Niñez, adscrita a Secretaría de Inclusión Social. Se hace necesaria la creación de la Secretaría de la Niñez, que tome además la responsabilidad de implementar los procesos de participación adecuados a Niñas, Niños y Adolescentes en todos los niveles de la vida pública y democrática.

Mejorar los procesos de restitución de derechos para Niñas, Niños y Adolescentes:

  • Que se active y dinamice la Mesa de Prevención del Reclutamiento, Uso y Utilización.
  • Que se fortalezca la Mesa contra la Explotación sexual y comercial de Niñas, Niños y Adolescentes.
  • Aunque sabemos que el Centro Atención Integral Víctimas de Abuso Sexual (CAIVAS) es dependencia de la Fiscalía, es importante que se fortalezca.
  • Que se capacite el personal auxiliar de la justicia, en el tratamiento de la Explotación sexual y comercial de Niñas, Niños y Adolescentes, el abuso sexual y el reclutamiento.
  • Que se proteja a las Niñas, Niños y Adolescentes os procesos de restitución de derechos, pues las NNA consideran que cuando se hacen las denuncias, son amenazados y amedrentados por los agresores.
  • Comprender y atender las consecuencias bio-psicosociales causadas por la explotación sexual en los adolescentes, evitando la revictimización en las instituciones de protección donde se llevan a cabo los procesos de restablecimiento de derechos, al culparles o responsabilizarles por tales consecuencias.
  • Capacitar, entregar herramientas y comprometer disciplinariamente a agentes del Estado que se muestren negligentes en la protección y garantía.
  • Realizar un debate de control político sobre los responsables de las rutas de atención para víctimas de explotación sexual, así como para utilización y reclutamiento.

8. Comunicación comunitaria, fortaleza de la participación

La comunicación tiene un vínculo directo con la construcción de lo público, ya que es el campo principal en el que se expresan los diferentes intereses, ideologías, imaginarios, discursos, símbolos y significados de la vida colectiva. La llamada esfera pública sería el escenario de disputa comunicativa entre los diferentes proyectos de sociedad existentes en un sistema político determinado. Las agendas públicas se configuran entonces, como el dispositivo político-comunicativo mediante el cual se socializan los temas de interés colectivo, priorizados a partir de la correlación permanente de fuerzas entre los diferentes actores de una sociedad.

Desde el punto de vista de la comunicación popular, los medios comunitarios tendrían la labor fundamental de informar, develar las problemáticas sociales y expresar las opiniones y propuestas de los sectores sociales y comunitarios, así como fortalecer la participación de la ciudadanía, mediante el conocimiento de las decisiones políticas que le afectan, aportando activamente en el proceso de democratización de la información y los escenarios deliberativos al interior de los sistemas políticos.

Propuestas:

Implementar la política pública de medios y procesos de comunicación alternativos, independientes, comunitarios y ciudadanos:

  • Generar las condiciones para el cumplimiento del plan de acción del decreto 1720003875 de 2019, por medio del cual se crea la política pública de medios y procesos de comunicación alternativos, independientes, comunitarios y ciudadanos para el Municipio de Medellín y se reglamenta el Acuerdo Municipal 73 de 2013.
  • Crear el Comité de la política pública de medios y procesos de comunicación alternativa, independiente, comunitaria y ciudadana de la ciudad de Medellín, que se encuentra en el Artículo 9, promoción de la participación, del decreto 1720003875 de 2019.
  • Hacer seguimiento y evaluación a la implementación de la política pública de medios y procesos de comunicación alternativa, independiente, comunitaria y ciudadana, de Medellín.
  • Potencializar el acompañamiento y fortalecimiento de los procesos y medios de comunicación comunitaria existentes en la ciudad de Medellín, como una acción estratégica y transversal en el plan de desarrollo, reconociendo que la comunicación comunitaria es un ejercicio autónomo de los territorios para el fortalecimiento de la participación.
  • Intencionar acciones que vinculen los medios comunitarios en las posibilidades de la cuarta revolución industrial.

[1] Propuestas construidas en articulación entre la Mesa Voces de Paz y la Alianza Nororiental.

[2] Propuesta construida en articulación con Escuela Territorial de Barrios de Ladera 2018.

Alianza de la Zona Nororiental:Corporación Cultural Nuestra Gente Periódico Mi Comuna 2 Fundación Sumapaz

Compártenos tu opinión