La Estrategia de Niñez de la Corporación Con-Vivamos, trabaja por el protagonismo de NNA de las comunas 1, 2 y 3 de Medellín, para que sean partícipes en la toma de decisiones en los ámbitos vitales en los que se ven implicados e implicadas y sean también promotores(as)  de la reflexión para construir un diálogo intergeneracional en el que se reconozca la palabra de NNA en su dinámica transformadora.

En los procesos de niñez se construye la práctica del acompañamiento desde el respeto de NNA y de la manera en que leen su contexto territorial para identificar las dinámicas de ilegalidad, la vulneración de derechos y las situaciones de riesgo, al tiempo que se valida su conocimiento sobre los entornos, lugares, personas y entidades que les ofrecen protección y seguridad. Se asume pues, el acompañamiento, como una oportunidad para prestar atención a su manera concreta y práctica de comprender la realidad, potenciar las alternativas que proponen y que buscan superar los ciclos de la violencia desde sus afectos y su libertad, ampliando la información que tienen sobre la institucionalidad encargada de garantizar sus derechos.

En su apuesta política de aportar a una Cultura de Paz desde los territorios, la Estrategia de Niñez trabaja temáticas que giran alrededor de los derechos amparados en la Convención de los Derechos del Niño [y de la Niña], la prevención de las violencias, con especial atención al abuso y la Explotación Sexual y Comercial de NNA (ESCNNA), y al reclutamiento, vinculación y uso de esta población por parte de grupos ilegales.

Protagonismo de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA)

La voluntad de darle el protagonismo a NNA en los escenarios donde se toman decisiones que afectan directamente a la niñez, ha sido clave a la hora de pensar estrategias que promuevan y fortalezcan su liderazgo. Este protagonismo se ha soportado en un diálogo intergeneracional en el que la palabra de NNA, se erige como guía de las decisiones y las acciones, y las organizaciones, entidades y personas adultas que acompañan, actúan como garantes, soportes y corresponsables de esas decisiones y acciones. De esta manera más allá de superar la invisibilización de la niñez y la imposición de decisiones vitales de las personas adultas sobre NNA, también se supera la mera escucha que ignora la capacidad transformadora del punto de vista y el discurso de NNA sobre su realidad.

Ese diálogo, que convoca sujetos en diferentes momentos del curso de vida requiere el respeto de las diversas formas de ser que caracterizan la niñez, la adolescencia, la juventud, la adultez, la vejez…Y como en toda conversación, en esta también se pregunta y se contesta, se acuerda y se disiente, se escucha y se propone.

El discurso protagónico en los espacios de formación, discusión y propuesta de NNA, se caracteriza, por la forma de su pensamiento y su lenguaje, por su actividad lúdica y su relación afectiva con los elementos de su entorno.

La lectura de sus territorios y sus contextos

En la actualidad Con-Vivamos acompaña procesos en los barrios de Bello Oriente, Las Granjas, Villa de Guadalupe y Carpinello 2, con encuentros semanales y actividades extras como Asambleas de Niñez, talleres de diferentes temas de participación ciudadana, festivales comunitarios, recorridos territoriales, intercambio de experiencias, entre otras acciones. Algunos de estos procesos barriales acumulan una historia de más de diez años durante los cuales también se han dado relevos generacionales tanto de niños y niñas como de acompañantes. Igualmente las dinámicas sociales y territoriales han variado y el surgimiento de los conceptos  de NNA como sujetos de derecho y sujetos políticos han sugerido comprensiones distintas de la niñez que implican el movimiento correspondiente de las personas adultas que acompañan, hacia relaciones de horizontalidad en el manejo del poder, el saber y la responsabilidad frente a las personas de otras edades.

Como resultado del proceso que se ha realizado, los NNA demuestran en sus intervenciones la apropiación de sus derechos y han ido construyendo una visión crítica del entorno que los rodea y de los barrios que habitan. Un ejemplo de esto se da cuando en los espacios de encuentro se les da la oportunidad de hablar abiertamente sobre el abuso sexual y la ESCNNA y allí logran contextualizar las historias de violaciones y abuso que han escuchado en sus casas o en otros lugares de manera incidental y sin explicaciones adecuadas para ellos y ellas; también consiguen reinterpretar actitudes falsamente cariñosas de personas conocidas o extrañas, situaciones que implican contenido sexual o violento, e incluso juegos de contacto que representan riesgo de abuso contra ellos y ellas; de manera que sienten que tienen herramientas para cuidarse y ayudar a otros(as), fortaleciendo su sentido de autoestima y los lazos de amistad y cuidado colectivo que se establecen entre quienes participan de los procesos.

A través del conocimiento de sus derechos, identifican las situaciones de su entorno que les vulneran; se dan cuenta de la magnitud de las problemáticas que les afectan y desarrollan la conciencia de que no es una situación natural, sino que debe ser revertida. El resultado al que se apunta es que puedan reclamar su participación en los ámbitos en los que se mueven: la familia, la escuela, los grupos de amistad, los mismos procesos comunitarios, y, según las características de cada entorno, expresen sus ideas y emociones, manifiesten sus inclinaciones y dificultades asertivamente, propongan estrategias de resolución de conflictos, aporten ideas para la prevención de las vulneraciones a los derechos, denuncien los abusos y los delitos; en otras palabras, se vayan reconociendo como sujetos de derechos que ejercen su conciencia de ciudadanía activa y con iniciativas de organización.

Algunos retos de los procesos con NNA

Simultáneos a los avances que NNA hacen en la apropiación de los encuentros, y más allá, del proceso mismo que implica la comprensión de información nueva, la práctica del pensamiento crítico, la adopción de formas de relacionarse más respetuosas, entre otros muchos aspectos que se presentan en el desarrollo de las sesiones;  se detectan también esos aspectos que generan más dificultades de comprensión o abordaje como la sexualidad que es un asunto espinoso de tratar en algunas familias, lo que causa que NNA busquen o reciban información inadecuada de fuentes poco recomendables, como el lenguaje callejero, la música popular,  las películas para adultos, páginas virtuales con contenido sexual, entre otras.  El reto es resignificar las ideas de la sexualidad para que sean parte en una esfera de experiencias saludable, gratificante, asumida con responsabilidad en cada una de las etapas de su desarrollo y expresión.

Pero no solo el tema de la sexualidad remite a la relación con las familias, toda decisión que se toma respecto a NNA participantes de los procesos de la Estrategia de Niñez interpela a las familias, y por ello también esta relación plantea retos y oportunidades en cuanto es importante el conocimiento mutuo, el consentimiento informado, las acciones conjuntas y coherentes entre lo que se ofrece desde la organización y la resonancia y el apoyo desde las instancias familiares, lo que evitaría situaciones  como la deserción de NNA a causa de una “privación como castigo” de un espacio que disfrutan para que mejore las calificaciones en la institución educativa.

Sin duda el uso del lenguaje apropiado y comprensible para NNA es una de las tareas cotidianas de la labor pedagógica con ellos y ellas, es necesario poner atención sobre esos términos que pueden ser complicados, como la sigla del ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) que es más difícil de recordar para NNA que la del FBI de las películas; o como la palabra “victimario” que se parece tanto a “víctima”. Esta adaptación del lenguaje debe ser también importante para la institucionalidad que se ocupa de los temas de niñez, en la medida en que las políticas, leyes, códigos, directivas y documentos en general que se ocupen de NNA, deben ser comprensibles para ellos y ellas, o por lo menos deben tener una versión correspondiente para que ellos y ellas puedan tener un acceso real y pleno a su lectura y puedan ejercer veeduría y control de los procesos legales y administrativos que les implican.

Otro de los retos del acompañamiento se presenta cuando se invita a NNA a hacer recomendaciones a las diferentes instancias sociales implicadas en la garantía de los derechos de la niñez;  porque es fácil pensar en recomendar a la familia, a la institución educativa donde estudian, a la Alcaldía de Medellín, pero cuando se piensa en el Comité de Niñez de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), el conocimiento de las funciones y acciones de esta entidad se vuelve abstracto; finalmente las recomendaciones para los entes internacionales se parecen mucho a las que les hacen a las instancias más cercanas, NNA expresan su deseo de que también en el Congo y en la China, las familias protejan a sus hijos e hijas, que padres y madres tengan trabajo para que puedan resolver las necesidades de la familia,  que se les garantice una vivienda digna y una educación de calidad.

La oportunidad

NNA reflejan el clima social que les rodea, la forma en que se dan las relaciones entre personas y entre instituciones, los temores sociales; con el agregado de la gran adaptabilidad a las situaciones que los rodean, NNA “incorporan” su medio, lo hacen parte de sus cuerpos y de sus mentes, y allí radica la gran potencia de la niñez, que puede traducirse en una proyección del estado de pobreza y violencia nacional o en el rompimiento de ese círculo vicioso histórico que ha afectado a la sociedad colombiana, todo depende de la conversación que entablemos con ellas y ellos, de la oportunidad que nos demos como sociedad de escuchar y tomar su palabra para construir un presente y un futuro diferentes, de las experiencias que aportemos en su niñez, del empoderamiento, del afecto y la libertad que les reconozcamos para ser niñas y niños en plenitud.

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