BPP
Foto: Barrio- Universidad de Antioquia. Archivo del Centro de Documentación del Departamento Administrativo de Planeación, DAP. Biblioteca Pública Piloto. 1985.

Por Eulalia Hernández Ciro
Profesora-Investigadora del Instituto de Estudios Regionales INER – Universidad de Antioquia

La primera imagen que viene a mi cabeza cuando pienso en la Universidad de Antioquia y la Zona Nororiental, es que somos vecinos. Somos parte del mismo barrio, de la misma comuna: ¡La nororiental, una sola comuna! Desde varios lugares de nuestro campus, como El Aeropuerto, vemos sus amaneceres y atardeceres, una bella visual de los “barrios que cuelgan de la montaña”, como dice Natalia Castaño inspirada en el poeta Helí Ramírez.

La presencia llega con colores verdes, ladrillo y rosados; calles, casas, brillos y luces. A unos pocos pasos del campus caminamos por los barrios de la nororiental. Día a día llega el barrio también a nuestra ciudad universitaria entre los corazones, esperanzas y anhelos de estudiantes, profesores, trabajadores, visitantes y transeúntes. Somos del barrio. Somos el barrio.

Precisamente, otro hito de nuestras memorias cruzadas es la ciudadela universitaria. Según el censo de 1964, Medellín tenía para esa época 772.887 habitantes y si bien su mayor zona poblada estaba concentrada en el centro oriente, empezaba a expandirse vertiginosamente por la otra banda del río y hacia las laderas del norte. Como lo recuerda Luis Fernando González, sería en el lote ganado a las rondas del río Medellín con su canalización, entre el puente de Colombia y la Curva del Mico, el terreno elegido para la construcción de la ciudadela universitaria. Desde la década de 1960 cuando inició su construcción, hasta hoy, el campus de la universidad ha sido determinante para la expansión hacia el norte y para trazar otros horizontes y vocaciones tecnológicas, educativas y culturales.

El siguiente hito tiene que ver con lo que significó la construcción del campus, ya no solo desde sus materialidades y espacialidades, sino desde los nuevos sectores que aparecían y tomaban fuerza en los convulsionados años sesenta. Al respecto, vale la pena recordar el episodio relatado en el libro Medellín Rojo por Oscar Calvo y Mayra Parra. Según las autoridades policiales, por los mismos días que se pensaba inaugurar oficialmente el campus en 1969, estaban organizando una invasión con tugurios en la recién construida ciudadela de la Universidad de Antioquia. Invasión que estaría siendo liderada por los curas rebeldes de la Golconda.

Detuvieron algunas personas catalogadas como “agitadores de tugurios”: trabajadores sindicalizados, dirigentes populares, profesores y estudiantes. Episodio que representa el movimiento de los llamados “tugurianos” y las luchas en los barrios que se estaban autoconstruyendo y consolidando precisamente en el nororiente de la ciudad. Mientras tanto, en el Teatro al Aire Libre se escuchaban las arengas que reclamaban a los estudiantes “comprender y exigir que la universidad sea abierta para las clases populares”.

Estas presencias de la Universidad nos ayudan a atar otro momento. O mejor, muchos momentos y tiempos a la vez: el valor de la universidad pública para una ciudad y para sus barrios populares. Una primera presencia tiene que ver con muchos sueños que se han convertido en realidad, de jóvenes y adultos que han podido acceder a la Universidad Pública. Por solo mencionar dos ejemplos, el profesor John Jairo Arboleda Céspedes, rector de la Universidad, es del barrio Manrique, y el profesor Sergio Cristancho, Vicerrector de Investigación, es de Villa del Socorro. De estas historias, hay muchas más.

Ubicación de los estudiantes de la Universidad del Antioquia en el Valle de Aburrá. Semestre 2018 – 01. Consultado en Data UdeA.

La manchas y puntos de colores sobre el plano de Medellín, revelan la presencia de estudiantes en los barrios de la ciudad. Cada color significa un campo de formación y un nivel: tecnológico, pregrado, posgrado. En las barras del lado derecho podemos observar el porcentaje de estudiantes matriculados en el semestre 2018-1 por comuna. Por solo dar una cifra, el 22% de los estudiantes matriculados en la UdeA para ese momento era de la Zona Nororiental. Todavía falta mucho en cobertura, pero es una cifra importante al analizar la proveniencia de estudiantes, que no son solo de Antioquia, sino de todo el país.

El siguiente plano hace zoom en la Zona Nororiental y en esas vidas e historias que han llegado a la Universidad de Antioquia. Por supuesto, todavía hay muchos espacios en blanco qué llenar y muchos retos de cobertura y permanencia de los estudiantes, pero es un camino que va mostrando la importancia de las universidades públicas en una ciudad tan desigual y contradictora como Medellín.

Ubicación de los estudiantes de la Universidad del Antioquia en las Comunas 1- Popular; 2- Santa Cruz; 3- Manrique; Comuna 4- Aranjuez. Semestre 2018 – 01. Consultado en Data UdeA

Para terminar este abrebocas a las memorias e historias cruzadas, no solo la formación y docencia ha sido una de las grandes presencias de la Universidad, sino que a través de las otras actividades misionales, como la investigación y la extensión, hemos intercambiado experiencias y saberes con los habitantes y los barrios de la nororiental.

En muchos casos, estudiantes de la zona vieron en su formación universitaria una oportunidad de comprender sus realidades, sus pasados y sus futuros. Por ello, hay un buen número de trabajos de grado de áreas como medicina, salud pública, enfermería, trabajo social, ciencia política, sociología, derecho e ingeniería, por mencionar algunas, referidos a cuestiones como la vivienda, la salud mental, los procesos organizativos, los problemas urbanos, los procesos culturales y artísticos, la violencia y el desplazamiento, las condiciones de habitabilidad y movilidad, los procesos de planeación, la memoria y resistencia, los derechos humanos y movilización política. Y no solo habitantes de la zona, sino que otros profesionales, profesores e investigadores se han interesado por estos tópicos.

La relación entre la Universidad de Antioquia con la Zona Nororiental de Medellín es, por muchas razones, una relación de doble vía: de múltiples interacciones, sentidos, intensidades, amores y desamores. Por eso, el conversatorio “La Universidad de Antioquia y la Zona Nororiental” es una primera contribución a reconstruir esas historias cruzadas. Y es también un acto de esperanza para abrazarnos y para contar esas otras historias con que hemos construido nuestra ciudad y nuestro país.


Este texto fue elaborado para el Conversatorio “La Universidad de Antioquia y la zona nororiental”, realizado el 20 de agosto de 2020, en el Instituto de Estudios Regionales INER, en el marco de Alianza 100 años de la Zona Nororiental. A continuación podrá ver la grabación completa:

Referencias:

  • Calvo Isaza, Oscar y Mayra Parra Salazar, Medellín (rojo) 1968. Protesta social, secularización y vida urbana en las jornadas de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Medellín: Planeta- Alcaldía de Medellín, 2012.
  • Castaño Cárdenas, Natalia. Barrios que cuelgan de la montaña. Medellín: Editorial EAFIT, 2018.
  • González Escobar, Luis Fernando, “La ciudad universitaria”, Revista Universidad de Antioquia, No. 334., pp. 66-72.
  • Ramírez, Helí. En la parta alta abajo. Medellín: Editorial EAFIT, 2012.

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