La Comuna 3 fue priorizada para iniciar el proceso tras la firma de este pacto, que busca materializar medidas de justicia restaurativa para las víctimas del conflicto armado. 

Este lunes 26 de julio se llevó a cabo en la UVA de La Armonía (barrio Santa Inés de la Comuna 3), la firma del Pacto por los procesos restaurativos integrales en Medellín, en el marco de la implementación del Acuerdo de Paz en la ciudad. En este, la Alcaldía de Medellín y la Jurisdicción Especial para la Paz – JEP manifestaron su compromiso para implementar medidas de justicia restaurativa, configurándose como la primera experiencia de este tipo en el país. 

Según Eduardo Cifuentes, presidente de la JEP, aunque ya existe un Acuerdo de Paz, este acuerdo con la institucionalidad local se firma «porque la paz hay que construirla concretamente, porque no debe vivir en el mundo de lo abstracto, sino en el aquí y en el ahora, y hemos escogido esta Comuna 3 para anclar la paz, y a partir de este ejemplo seguirla anclando allí donde haya comunidad humana en Colombia. Común es la paz, y esta solamente tiene sentido cuando se vive realmente». 

De tal manera, la Alcaldía de Medellín ofrecerá su capacidad institucional, a través de programas y proyectos, mientras que la JEP avalará las sanciones en términos de justicia restaurativa (es decir, no condenatoria) aplicadas a los comparecientes.

Con la firma de este pacto, se reconoce también el trabajo de diversas organizaciones sociales y de víctimas que desde hace años han exigido y construido propuestas desde sus territorios hacia la verdad, la justicia y la reparación. Por eso el informe de “El vuelo de las mariposas”, las Escuelas territoriales de barrios de ladera, actualmente la Escuela de Memoria y Paz Territorial, y otras iniciativas impulsadas por el proceso de Memoria Colectiva y Paz Territorial de la Zona Nororiental de Medellín, son sustento para que la Comuna 3 haya sido priorizada en este proceso de justicia restaurativa.  

“Fue un gran reto para las organizaciones sociales y los colectivos de víctimas elaborar los informes para conocer las diferentes realidades en medio de una pandemia, pero también de la miseria y el abandono estatal, y por la continuidad del conflicto que sigue enlutando nuestro país. Es por eso que se han encendido muchas luces para ir iluminando los caminos con la verdad, la memoria y la justicia. Como gestoras de paz sobrevivientes aportamos nuestro conocimiento para seguir trabajando por una justicia restaurativa, donde las nuevas generaciones tengan una paz estable y duradera, porque esta ciudad también es nuestro hogar”.

Así lo expresó Luz Danelia Guarín, vocera de las víctimas sobrevivientes durante este evento.  

Con este pacto se establecen compromisos como la construcción de procesos restaurativos integrales con enfoque territorial, que deberán permitir cerrar las brechas de exclusión, desigualdad y desventaja a las comunidades afectadas por el conflicto armado; la aplicación de la justicia restaurativa con la implementación de sanciones propias, trabajos, obras o actividades tempranas con vocación reparadora; el diseño de una campaña de comunicación estratégica que acompañe la implementación de los compromisos; y la implementación de canales de diálogo y acercamiento con actores estratégicos del territorio como los sectores económicos, sociales, grupos de apoyo y la academia.

El secretario de la No-Violencia, Juan Carlos Upegui explicó que “todos estos procesos restaurativos parten de la idea de darle participación a los comparecientes responsables, a las víctimas y a la comunidad. Lo que vamos a hacer en este momento es empezar a tener diálogos participativos con la Mesa de Víctimas y con todas las organizaciones como el Conpaz, para construir los mecanismos y las actividades a desarrollar en el marco de este convenio”.

Es decir que en estos diálogos se definirán las acciones y medidas restaurativas concretas para el territorio y para las víctimas sobrevivientes. Por esa razón, la Escuela de Memoria y Paz Territorial, que actualmente se impulsa en la Zona Nororiental, se configurará como un aporte relevante para este proceso, dado que entre sus resultados se espera un documento con las propuestas de líderes, lideresas y organizaciones sociales en cuanto a medidas de restauración y reparación territorial.  

Luz Danelia Guarín concluyó que “este compromiso nos va a marcar para largo plazo porque hay mucho por hacer en nuestro territorio, la Comuna 3, donde tenemos más de 30.000 víctimas del desplazamiento forzado, donde se vivieron muchísimos hechos de violencia y violaciones a los derechos humanos. Nosotras como víctimas sobrevivientes, que hemos luchado por la construcción del territorio en paz, también seguimos reconociendo la labor de los líderes y lideresas a favor de la paz y el restablecimiento de derechos”.

VEA TAMBIÉN: Intervención de Luz Danelia Guarín, representante de las víctimas.

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