Desde los procesos de organización comunitaria se puede avanzar en la incidencia política en diferentes niveles. En primer lugar requerimos establecer una defensa del barrio y la vereda, a partir de los diálogos campo ciudad, que reivindiquen estos territorios como espacios vitales donde se construyen vínculos e identidades, se tejen culturas y formas de vida digna. En este nivel, se deben ampliar las acciones de promoción y fortalecimiento organizativo en lo local, logrando mayor presencia en el espacio público y las dinámicas culturales de los territorios.

En segundo lugar, es importante avanzar en el fortalecimiento de la organización comunitaria como construcción colectiva, reivindicación y movilización política, con el propósito de posicionar en la ciudad propuestas alternativas de vida digna que reivindiquen la defensa y transformación social del territorio, la vivencia de los derechos humanos, las memorias, las culturas vivas comunitarias y las historias no contadas, aquellas que surgen desde abajo, desde los márgenes, desde la periferia, desde lo popular. En este nivel, es clave seguir posicionando propuestas de articulación que vinculen ampliamente organizaciones, así como acciones colectivas de incidencia en la esfera pública de la ciudad.

En tercer lugar, es importante propender por la incidencia en políticas públicas con enfoque de derechos humanos, que reconozcan y brinden garantías para la participación política de los procesos de organización comunitaria. La incidencia de nuestras organizaciones en políticas públicas debe ser sostenida, no basta la presencia en los procesos de formulación de los acuerdos legislativos, se requieren acciones sistemáticas de incidencia en los procesos de reglamentación e implementación de las mismas, acompañadas de acciones permanentes de movilización social y política en el plano de la ciudad, propendiendo por la articulación del trabajo organizativo en los diferentes territorios.

Con-Vivamos ha establecido tres criterios para el establecimiento de alianzas, la participación en espacios y el trabajo en red. El primero, la realización de acciones conjuntas en los territorios, con la población y los procesos que se acompañan, con el propósito de fortalecer la organización de base y la incidencia. El segundo, la sistematización de los aprendizajes, la construcción pedagógica y metodología, como producto del intercambio de experiencias. El tercero, la potenciación de recursos y la generación de capacidades para la movilización social.

Con-Vivamos hace parte de las siguientes redes y alianzas de movilización social e incidencia política:

  • Territoriales
    • Alianza de Comunas Nororientales
    • Concertación de organizaciones de mujeres de la zona nororiental
  • Ciudad
    • Diálogos Campo Ciudad
    • Veeduría Ciudadana al Plan de Desarrollo
    • Alianza por los derechos de la niñez
    • Tejido Antimilitarista de Medellín
    • Mesa de Trabajo Mujer de Medellín
    • Memorias en diálogo
    • Escuela de Comunicación Comunitaria
    • Corporación Fomentamos
  • Nacionales
    • Plataforma colombiana por el protagonismo de la niñez y la juventud
    • Ruta Pacífica de las Mujeres
    • Programa Nacional Cultura Viva Comunitaria
    • Coordinación Colombia Europa Estados Unidos
    • Programas Derechos de las Mujeres y Derecho a la Ciudad (OxfamIntermon)
  • Alianzas con Universidades
    • Universidad de Antioquia
    • Colegio Mayor de Antioquia
    • Universidad Pedagógica Nacional (UPN)
    • UNAD
  • Relaciones internacionales
    • Plataformas del sur (tdh)
    • Plataforma Puente Cultura Viva Comunitaria
    • Fundación Rosa Luxemburgo

Leave a Reply